
No me gusta ni me gustó nunca España (que me perdone mi amigo Bleid), pero fueron justos campeones. El fútbol es un juego injusto, por eso no deja de sorprenderme su victoria final.
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¿Por qué no me gusta España? España juega al toque y toque y toque... con mucha paciencia. Como yo soy un tipo impaciente, ese juego me aburre. Me gusta el fútbol de la Premier League, explosivo, de técnica en velocidad, entretenido.
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Lo holandeses aplicaron el mismo libreto que los alemanes: entraron a defenderse ante los españoles. Demasiado miedo. Ni siquiera Chile les jugó con tanto respeto, siendo un equipo más chico en historia y nombres. Hoy los holandeses alegan que les robaron el partido. Los alemanes no quedaron conformes con su 3er lugar porque "querían más". Ante España no se notó. Ayer apoyé a Holanda, pero su triunfo hubiera sido un premio inmerecido, el premio a la mediocridad.
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Mi frase para el bronce en estos casos:"El fútbol no se juega con miedo ni con excesivo respeto". Así la cosa no fluye.
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Acerca de mi post anterior: claramente yo no soy el pulpo Paul... Como adivino muero de hambre -me envalentoné por 3 aciertos que tuve, pero tras esto me retiro-.
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Cosas increíbles de la final: la pifiadera al árbrito y sus asistentes fue tan grande que acalló a la vuvuzelas. Otra cosa increíble fue que a los naranjas les expulsaran sólo a 1 jugador.
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El partido, no es ninguna novedad decirlo, fue malísimo. ¿Lo mejor de la final, según yo?: el calugazo de Casillas a su novia periodista en plena entrevista.
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No ocultaré que terminé el Mundial con un sabor amargo. Todavía ando con una cara de 3 metros.
Imagen: As.com