
Es una comedia, pero más que reírme, me dejó pensando. Le he dado varias vueltas a su contenido. Mi vida, aunque ha cambiado algo en los últimos meses, sigue siendo plana. Es cierto que uno no puede decirle "sí" a todo en la vida, pero tampoco se puede vivir para las negativas. Deberíamos decirle sí a alguna actividad que nos saque de la rutina, pero el mundo está planificado de tal forma que el centro de la vida sea el trabajo y los días se planifican de tal forma que resultan todos iguales, calcados. Deberíamos decir sí a alguna actividad que nos saque de nuestro circuito egoísta y que resulte sólo en beneficio para nuestro prójimo. Pero eso es difícil, pues todo lo calculamos para el beneficio propio. Deberíamos también decirle sí a cosas que le den color a nuestra existencia.
Me siento reflejado en Carl, el protagonista, en la falta de sociabilización. Como a él, tampoco a mí la autoexclusión del mundo me ha traído felicidad. De verdad, me sirvió para hacer un descarnado análisis de mi realidad -siendo una comedia...-.
Si no ha visto la cinta, se la recomiendo totalmente (por ahí dicen que es demasiado parecida a Liar Liar, pero esa película no me gustó tanto...).
"Yes Man", 2008, dirigida por Peyton Reed. USA-Australia.